
Aprende a reconocer las señales sutiles de estrés en tu perro antes de que se conviertan en conductas difíciles.
Los perros nos hablan todo el tiempo, pero muchas de sus señales son sutiles. Reconocerlas a tiempo te permite acompañar en lugar de reaccionar.
1. Bostezos fuera de contexto
Si tu perro bosteza sin estar cansado, por ejemplo ante una visita o en la veterinaria, puede estar intentando calmarse.
2. Lamerse los labios
Un lengüetazo rápido sobre la nariz o los labios, sin comida cerca, suele indicar incomodidad.
3. Ojo de ballena
Cuando gira la cabeza pero mantiene la mirada y se le ve el blanco del ojo, algo le está generando tensión.
4. Jadeo sin calor ni ejercicio
Un jadeo intenso en reposo puede ser una respuesta al estrés.
5. Evitar, olfatear el suelo o “congelarse”
Alejarse, distraerse de repente o quedarse inmóvil son formas de decir “esto es demasiado para mí”.
¿Qué hacer?
Dale distancia del estímulo, baja el ritmo y observa el contexto: ¿qué pasó justo antes? Si las señales son frecuentes, una valoración canipeútica ayuda a comprender qué hay detrás.


